Para la mayoría de nosotros, la idea de la evolución implica una serie de logros, o sea, logros nacidos de la continua opción entre lo que llamamos no esencial y lo esencial. Implica vivir lo no esencial y moverse hacia lo esencial. A esta serie de logros continuos que resulta de optar, la llamamos evolución. Ahora bien, cuando consideramos el crecimiento o la evolución como una serie de logros, es natural que nuestras acciones jamás sean completas; siempre crecen de lo inferior a lo superior, siempre trepando, avanzando.Quiero diferenciar entre acción y logro o realización. El logro es una finalidad, mientras que la acción, para mí, es infinita.Yo digo que esta necesidad de elegir existe mientras uno es consciente de su vacuidad, de su soledad interna; esa insuficiencia lo obliga a elegir, a hacer un esfuerzo.“¿Cómo puedo llenar ese vacío? ¿Cómo puedo librarme de esa soledad, de ese sentimiento de insuficiencia?”.Eso es la vida de ustedes. Un día quieren esto, lo eligen porque les gusta y lo desean porque les brinda alegría y satisfacción. Al día siguiente están hartos de ello, ya no significa nada para ustedes y lo descartan, a fin de elegir otra cosa. Explicaré esto nuevamente, si uno afirma: “Deseo esta cosa”, en esa opción ha creado un opuesto. Si uno se da cuenta de que su opción nacida de los opuestos no hace sino crear otro opuesto, entonces percibe lo que es verdadero. Pero la mayoría de ustedes no tiene ni la intensidad del deseo ni la percepción alerta, porque anhelan el opuesto, anhelan la sensación. Por lo tanto, jamás alcanzan el discernimiento, jamás llegan a tener esa rica, plena percepción sensible que libera a la mente de los opuestos. En esa libertad respecto de los opuestos, la acción ya no es más un logro, sino una realización plena nacida del discernimiento, que es infinito.
Jiddu Krishnamurti
sábado, 27 de noviembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
LA MENTE AGITADA
Se ha hablado mucho acerca del uso de las prácticas budistas como una ayuda para aquellos que padecen problemas psicológicos; incluso algunas personas han llegado a referirse al Dharma como una medicina de la mente.
¿Qué sugeriría a las personas que sufren de miedo y paranoia?
El antídoto para esta clase de dificultades es sencillamente la meditación en el amor y la compasión. Para esto sólo debemos visualizar a nuestro alrededor a las personas que conocemos (amigos, familiares, etc.), después visualizamos a las personas que nos sean indiferentes y al final a nuestros enemigos. El miedo surge de tener expectativas demasiado altas de uno mismo, así que es importante ser realistas y sinceros sobre nuestras habilidades, e involucrarnos en actividades adecuadas para nosotros en este momento.
¿Y para las personas cuyas mentes están perturbadas por la impaciencia, el enojo y los celos?
La impaciencia puede surgir por diversas causas, como la tensión mental y física, o el estrés (aunque está relacionado, pero no es exactamente lo mismo). Primero es importante ver la causa de nuestra frustración. En ambas instancias la frustración surge de aferrarse a nuestros pensamientos sin ninguna consideración. Si uno se ha entrenado en observar su propia mente y el flujo de pensamientos, entonces es posible notar cuando surge la impaciencia y dejarla ir. Puede sonar sencillo, ¡pero realmente toma algo de práctica!. Por otra parte, el antídoto para el enojo es el amor. En cuanto a los celos vienen de un sentimiento de importancia propia, por lo cual vemos a los demás de una manera despectiva. Y por último, para aquellos que sufren depresión. La depresión surge en quienes sienten que sus vidas no tienen valor; para contrarrestar esto, creo que las personas deben tener un propósito y orientar sus vidas en esa dirección. En contraposición con Asia, en los países occidentales no parece haber mucho trabajo físico por hacer, todo el trabajo parece ser mental. Con el tiempo, aprenderemos a ser como alguien que contempla en el cielo varias formas de nubes, tormentas y arco iris, pero sin sentir apego o aversión por ninguna de ellas.
gueshe Namgyal Wangchen
lunes, 22 de noviembre de 2010
¿CÓMO TRATAR CON PERSONAS DIFÍCILES?
Todo el mundo tiene la naturaleza búdica y las cualidades de un Buda desde las que puedes aprender. Tratar de encontrar en esa persona algo bueno que te pueda servir, si esto no es posible aplica el sistema de desarrollar la paciencia, que es bueno para uno, nos obliga a estar centrados, hay que recordar el torno del alfarero, si colocas la arcilla en el centro del torno podrás hacer hermosas vasijas, si colocas la arcilla en el borde, cuando el torno comienza a girar la arcilla será desplazada quien sabe donde. Para tranquilidad tuya piensa cuanto tiempo tienes que permanecer junta a ellas, algunos minutos o algunas horas, pero esas personas difíciles están con su problema las 24 horas del día. Si aún tienes dificultades , trata de evitarlos y desearles lo mejor, aplicar la bodichita ( la capacidad de dar amor ), para que puedan ser felices.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Nasrudín y el Sabio Gramático
A veces Nasrudín trasladaba pasajeros en su bote. Un día, un exigente y solemne sabio alquiló sus servicios para que lo transportara hasta la orilla opuesta de un ancho río. Al comenzar el cruce, el erudito le preguntó si el viaje sería muy movido.
-Eso depende talvez según…- le contestó Nasrudín.
-¿ Nunca aprendió usted gramática ? –
- No- dijo el Mulá Nasrudín.
- En ese caso, ha desperdiciado la mitad de su vida.-
El Mulá no respondió.
Al rato se levantó una terrible tormenta y el imperfecto bote de Nasrudín comenzó a llenarse de agua. Nasrudín se inclinó hacia su pasajero:
- Aprendió usted alguna vez a nadar ? –
- No – contestó el sabio gramático.
- En ese caso, amigo, ha desperdiciado TODA su vida, porque nos estamos hundiendo !!!
El sufismo niega la suposición de que el mero hecho de vivir nos haga perceptivos. La lógica y la filosofía no nos ayudarán a alcanzar la percepción. Incluso, como lo muestra el cuento del Mulá Nasrudín, no basta con tener conocimiento, si no sabemos cómo usarlo.
jueves, 18 de noviembre de 2010
¿CÓMO CONTROLAR LA IRA?
La ira es el único lujo uno no puede permitirse. Un método muy útil es tener en cuenta el carácter impermanente y condicionado de cada experiencia, sabiendo que la situación difícil cambiará, y que nuestra ira pasará. Si un enemigo nos provoca, deberíamos saber que se está creando mal karma para sí mismo, Un buen antídoto para la ira es la paciencia, Reaccionando sin ira a todo lo que suceda, se libera la sabiduría intemporal del cuerpo, habla y mente.
martes, 16 de noviembre de 2010
ENSEÑANZAS
Por el maestro zen Denkô Mesa
Hace años quedé impresionado por la hermosura y profundidad de las siguientes palabras, pensamientos atribuidos a un viejo proverbio zen de carácter anónimo que hallé en la contraportada de una conocida revista. Decían así
“El universo entero es como una gran olla
y el corazón es la cuchara.
Dependiendo de cómo la muevas,
así te saldrá la comida”
Esto es lo que estamos haciendo en la Vía del Budha. Lo primero es darnos cuenta del potaje que estamos cociendo (más bien en el que estamos metidos), saber con qué ingredientes contamos, qué calor y cuánto tiempo le damos a la cocción. En definitiva, ya que disponemos de todos los componentes necesarios y el caldero está al fuego, aprendemos a mover de forma adecuada la cuchara que, metafóricamente hablando, representa aquí nuestra capacidad de usar conscientemente la atención.
Hace años quedé impresionado por la hermosura y profundidad de las siguientes palabras, pensamientos atribuidos a un viejo proverbio zen de carácter anónimo que hallé en la contraportada de una conocida revista. Decían así
“El universo entero es como una gran olla
y el corazón es la cuchara.
Dependiendo de cómo la muevas,
así te saldrá la comida”
Esto es lo que estamos haciendo en la Vía del Budha. Lo primero es darnos cuenta del potaje que estamos cociendo (más bien en el que estamos metidos), saber con qué ingredientes contamos, qué calor y cuánto tiempo le damos a la cocción. En definitiva, ya que disponemos de todos los componentes necesarios y el caldero está al fuego, aprendemos a mover de forma adecuada la cuchara que, metafóricamente hablando, representa aquí nuestra capacidad de usar conscientemente la atención.
lunes, 15 de noviembre de 2010
¿QUIÉN HACE ESTOS CAMBIOS?
Disparo una flecha a la derecha
Cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro
perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
Y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.
Cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro
perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
Y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.
¿DEBO SOSPECHAR DE LO QUE QUIERO?
RUMI (Poeta Sufí)
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